Videncia Natural y Buena

La vida nos puede poner en situaciones en las que deseemos, fervientemente, saber que nos deparará el día de mañana. Motivos de trabajo, incertidumbres financieras, decisiones que no sabemos tomar, problemas de pareja, son muchas las circunstancias por las que un ser humano atraviesa y, lejos de lo que podríamos pensar todo parece responder a un plan en el que muchas veces nos decimos a nosotros mismos: “esto no puede ser casualidad”.

Para saber todo eso nos podemos servir de métodos que están a nuestro alcance, principalmente dentro de la rama de la futurología, allá donde la Ciencia no pisa por ser un terreno quebradizo y sólo reservado para unos pocos que tienen el don de la videncia natural y buena, que es la única vía correcta, junto al tarot, de saber, un poco más y mejor, de cuanto nos acontecerá.
Videncia con Teresa
Hay seres humanos que desde antes de su nacimiento tienen un designio que les marcará, será el de ver más allá del momento presente, será el disponer de una parte activada en su mente que le permitirá poder más allá del tiempo. Puede parecer una quimera, algo propio de la ficción pero, realmente, existen y su don es real.

Los videntes buenos son aquellos de nacimiento, en verdad son los únicos que lo poseen pues no es algo que puedas comprar, aprender o adquirir con el tiempo. Se tiene o no se tiene pero, desde luego, no es ir a cursillo y aprender a tener esto. Desde la infancia la Naturaleza, Dios, un algo especial, lo que sea –pues no lo sabemos explicar-, ha tocado a una serie de personas para que puedan ver todo cuanto acontecerá a alguien en un Tiempo indeterminado, más o menos cercano o lejano en el tiempo.

Si acudimos a la persona correcta con esta facultad, nos podrá decir, una a una, todas las cosas, buenas y malas, que nos reserva la vida; en nosotros estará ya la voluntad o no se seguir las orientaciones que no se para evitar –si es que es posible- o potenciar llegar a ese momento.

El futuro puede ser evitado, pero sólo un determinado tipo, aquellos eventos que tienen que ver con nosotros y que están en una escalara variable de certidumbre. Aquellos eventos profundos en la línea del Tiempo serán, por el contrario, inevitables.

Pero algo debemos tener por seguro: el vidente bueno es el que acierta, el que se mide como es, si mejor o peor, por el nivel predicciones que son positivas o negativas pero que han ocurrido, ocurren u ocurrirán en verdad. Ese es el único baremo para tasar y diferenciar a aquellos que trabajan con nuestro devenir.

Videntes Buenos sin Gabinete

Cuando se descuelga un teléfono para llamar a alguien con este poder debemos tener en cuenta una circunstancia que puede llevar a equivocaciones y engaños, que nos puede llevar a elegir mal, a la persona equivocada.

Los videntes buenos sin gabinete son los únicos que puede establecer las líneas con el Tiempo del consultante y decirles cuanto les ocurrirá. Trabajan de forma independiente, sin presiones ni tiempos, no como aquellos que van acompañados de una gran campaña publicitaria y luego, realmente, todo son fuegos de artificio.

Hay empresas dedicadas a este tipo de cuestiones esotéricas, del conocimiento oculto, que contratan a trabajadores son ningún don o poder, o sacados de un cursillo y los ponen a atender llamadas de clientes con inquietudes por resolver. En una sala puede haber veinte sujetos atendiendo al teléfono con exceso de ruido, cola de trabajo, sin poder concentrarse, sin el tan necesario silencio… Todo ello, si hay alguien que de verdad lo es, jamás podrá propiciar el pronóstico adecuado y, o bien se lo inventan, o bien el vaticinio es erróneo.

La videncia es un don Natural

tirada de cartas

Se posee desde el momento en el que se nace y a lo largo del crecimiento se produce un crecimiento en el control y potenciación del mismo.

La videncia es un don natural, algo innato, que lo posee: Un ejemplo de ello lo encontramos en un caso localizado en Cantillana, un pueblo español. Hasta allí se desplazó un hombre angustiado, lo médicos habían desahuciado a su hija.

Aquel hombre al que había acudido tenía fama en toda la provincia, vio a la niña, le tocó la frente y le dijo: “¿Su hija bebe de un botijo?”. La respuesta fue afirmativa. “Es un botijo del que solo bebe ella… Debe tirar el agua de su interior y al final verá la causa de su mal. Que no siga bebiendo de él y que tome estas infusiones”.

Al llegar a casa hizo lo que le dijo y descubrió como en el botijo había una salamandra que estaba envenenando el agua. Increíble pero cierto.

El tarot y su lectura ayudan a la vidente

En ocasiones este don necesita de un aporte externo que facilite la visión o el hilo a seguir y ese medio es, normalmente, el que aportan las cartas.

El tarot y su lectura ayudan a la vidente a tener mayor percepción, se complementan perfectamente y hace que sea infalible a la par que potencia todo a extremos insospechados.

Si alguien con estas facultades se apoya en los arcanos puede tener por seguro que se encuentra antes un gran profesional que ha aprendido a controlar su videncia pero también tiene el Saber para interpretar as cartas, todo en la misma. Eso es sinónimo de buen hacer.

El que es realmente bueno brillará por los aciertos que tiene, esa será su mejor tarjeta de presentación y por la que muchos lo recomendarán. Si la encuentra no lo dude y consulte su futuro, sus dudas quedarán disipadas y su vida se lo agradecerá.