Videncia Telefónica Barata

Aquí te vamos a presentar a Teresa Fajardo y os vamos a contar su historia por si os planteáis en algún momento realizar una consulta de videncia teléfonica a un precio barato pero con calidad y con la seguridad que lo que os vana contar es verdad y se va a cumplir.

Teresa además de vidente es tarotista el cual le sirve de apoyo a la hora de hacer la consulta, pero su principal baza a la hora de predecir el futuro y contestar a tus preguntas y dudas es la clarividencia que le viene desde niña. Esta es su historia.
Videncia con Teresa
En cierta ocasión de niña se levantó de su cama alterado, sudoroso, a sus ocho años temblaba como una hoja. Los gritos despertaron a su familia que corriendo había ido a la habitación donde se encontraba durmiendo. Entre sollozos dijo que había tenido una pesadilla. Los padres se miraron preocupados, sabían que ocurría cuando tenía esos extraños sueños.

Dijo que estaba en una especie de hotel paradisíaco y que, de repente, los animales salieron corriendo, las aguas de la playa retrocedieron y se sintió el rugir del mar. Los turistas se miraban contrariados, no sabían que estaba ocurriendo, y fue entonces cuando una gran ola lo arrasó todo, era un gran tsunami. Ha pasado muchos años de aquel sueño y hoy se dedica a la videncia telefónica barata para ayudar a otros que lo necesitan.

No era la primera vez que le pasaba y siempre acababa plasmándose en la realidad, en esta ocasión un año exacto después ocurría la tragedia de Indonesia que incluso se ha llevado al cine, como tal, en “Lo Imposible”. Pero con anterioridad había soñado con los aviones que se estrellaron contra el World Trade Center de Nueva York o, más recientemente, con el naufragio del “Costa Concordia”.

Son seres humanos que tienen una cualidad muy especial: ver el futuro y que las visiones que tienen se acaben haciendo realidad cuando ha transcurrido un tiempo no precisado pero relativamente cercano.

Son los llamados dotados pues tienen facultades que no vienen “de serie” en los otros ciudadanos del mundo y sólo unos cuantos los poseen. Orientados desde pequeños a comprender lo que pasa y lo que les pasa, con la comprensión de su entorno familiar y amistades, potenciando todo ello, pueden llegar a convertirse en auténticos augures del Tiempo que está por llegar más allá de cualquier conocimiento racional.

Ellos serán los que, si deciden ejercer trabajando esa potencialidad, forman el núcleo más sincero y de confianza de la clarividencia actual teniendo como herramienta necesaria el teléfono, que ha servido para acortar distancias y para apoyar a quienes lo necesitan.

Tarot por teléfono sin Gabinete

videntes amor

A Teresa siempre le había llamado la atención las viejas cartas que su madre guardaba en la lata de la costura, los dibujos, como ella los llamaba, no eran como el resto o como las que su padre jugaba al “cinquillo” con los amigos, había algo que las hacía diferentes.

Lejos de tener el as de espadas o la sota de copas lo que encontraba en ellas era a un señor colgado, una mujer con ampulosas ropas sacerdotales, una luna o un inquietante esqueleto. A sus 13 años siempre escuchó a su madre decir que siempre había que consultar el tarot por teléfono sin gabinete por qué te solían engañar.

El interés de la familia en estas cosas siempre fue sabido y fue su progenitora la que se encargó de enseñarle el significado de cada carta y como debía de echarlas o hacer las tiradas. Fue una tarea de años, de paciencia y de trabajar la mente de aquella niña que tenía algo especial con baraja del Tarot de Marsella.

Solía estar presente cuando en su casa venían vecinos o amigos a que su madre les echara la buenaventura y salían muy satisfechos por qué Juana, que así se llama, te decía lo bueno y lo malo pero, además, trataba de ayudarte.

Con el paso del tiempo Teresa fue sustituyendo a su madre pero además quiso implementar las nuevas tecnologías a lo que hacían y decidió poner un teléfono al servicio de todos aquellos que deseaban consultarle. La cosa es que tenían muchas personas de fuera de la ciudad o en otras provincias que no podían desplazarse con la asiduidad necesaria y era el medio idóneo para estar en ese contacto con ella y con su destino.

La fobia hacia los gabinetes era por el engaño en las que, en muchas ocasiones, se hacía caer con falsas predicciones pues se trataba de ejercer la futurología en un ambiente que no lo propicia, con gente inexperta y que no posee ninguna cualidad o sensibilidad con las cartas. Empresas más dedicadas a explotar un negocio que a dar respuestas. Puede ser lícito pero presenta una falta de ética inquietante.

Por eso ella trabaja por su cuenta, es sincera, no es esclava de una plataforma y tenerla como recurso es una garantía de servicio y de saber adivinatorio.

Una vidente buena te puede hacer una consulta de videncia barata

Los anuncios en prensa o televisión, en determinadas cadenas de radio, o en internet, suelen prometer que a quién llamamos tiene facultades que nos asombrarán pero, en realidad, es demasiado adorno para tan poco acierto y la insatisfacción y desconfianza se apoderará de la persona debido a la mala experiencia.

Por ello una vidente buena te hará una consulta de videncia fiable, se tomará el tiempo necesario, precisará de la concentración óptima y jamás añadirá o mentirá cuando esas visiones no le vienen a la mente.

La clave de todo es el vínculo de confianza que se establece y que se cimenta a base predicciones acertadas y sinceridad. Si esto se da tendremos un poderoso aliado para saber cuánto nos depara el porvenir.

Consulta telefónica para saber el futuro

A veces es tarde, por la noche, o simplemente no nos apetece acudir a un determinado lugar para que nos saquen de dudas con respecto a temas que pueden suceder. Por ello el móvil está resultando un vehículo excepcional.

La consulta telefónica para saber el futuro es un medio perfecto. Si está en un lugar alejado o de vacaciones, o por comodidad recurre a ello es ideal. Además las tarifas que se aplican hoy día son muy accesibles a todos los bolsillos y compensa mucho solucionar todo aquello que nos turba.

Uno no sabe lo que se pierde hasta que prueba y comprende que hay verdadera materia sobrenatural y saber esotérico milenario en cuánto hacen estas personas  que, cuando estamos en contacto con ellas, se desviven por ayudarnos. Es la decisión más acertada.